Tuesday, August 15, 2006

Lista de lista

HOY HE hecho amigos. Me he quitado el disfraz de “qué feliz estoy tan sólo en esta ciudad con tanto rascacielos” y me he puesto el de “vamos a conocer gente que estoy más solo que la Unidad”. Teresa es checa. Le he explicado que la verdadera Teresa nació en Ávila y que fue, bien una santa, bien una fumeta. Ni fu (ni gas, célebre discoteca abulense). La chica canadiense no recuerdo cómo se llamaba pero tiene huevos que un canadiense no hable inglés. Pues sí, la niña era quebequesa, o quebefuese, y sólo conoce el francés (el idioma). Yukio, Sanyo o Nikon es japonesa. Ama Madrid y las comidas españolas (la gastronomía). Stephan es de Dusseldorf, lleva una camiseta con el toro de Osborne y merece capítulo aparte. Ingrid es cubana y se ha encargado de hacernos saber a todos que, primero, tiene novio y, segundo, que “éste es mi teléfono”. Muy bien la cubana (la chica). El turco se ha ido más o menos a la hora de pagar. Y ahí los cabecillas (de turco) hemos sido un español y yo, que hemos tenido que pagar su parte y los tips de todos los demás. Tiene cojones que los inventores del Simpa hayamos caído en la trampa.

Los Manhattan, las cervezas, los teas y demás consumiciones los hemos pasado hablando de las peculiaridades y resto de topicazos de nuestros respectivos países. A veces me entran ganas de imprimir un folleto y repartirlo entre la gente, como los banderines que se intercambian en los partidos de fútbol. “Mira, aquí vivo yo, esto es Madrid, no todos los españoles llegamos a las 8 AM a casa y no soltamos toros en las calles de las ciudades cada día. Sí, conozco la paella y ni me va ni me viene y no, no bailo en tablaos”. (folleto a perfeccionar). Sin embargo, siempre sacas lo más lovely que hay en tu interior (lovely de encantador, no de kilómetro 30 de la nacional uno).

Al final, hemos quedado pa los postres el alemán, el español y yo. ¿Saben aquel que dice que un alemán nos hace buscar un Wendy’s durante diez bloques porque las hamburguesas son 40 céntimos más baratas? Germanwings a la parrilla nos han entrado ganas de cocinar con él. El chico no tiene dinero, en fin, es un ingeniero de sistemas que se dedica a hackear páginas web. Fede, el español, es insistente y trata de sacar adelante una conversación sobre la diversidad de mujeres que hay en la Gran Manzana. Pero a Stephen sólo le interesan los agujeros de gusano y cosas por el estilo. Y jugar con móviles, conocer los entresijos de su programación, hasta que upppppps, “uy, te lo he bloqueado”. Pues me kkkago en tu puta madre y en la Selva Negra que te parió. ¡¡¡Pero este tío es gilipollas!!! Así que me he venido a casa. Jeremy tenía que llamarme por si venía el Exterminador y así no hay forma.

Y de camino, un descubrimiento, una de esas chorraditas que te alegran el día. En un cajero, entre los recibos del banco, la lista de quehaceres de un neoyorquino, en este caso neoyorquina.

En el camino en metro a casa me he vuelto todo un experto en el arte de descifrar listas de actividades anónimas. Ésta, más o menos, dice así:

Antes de irme a Los Ángeles, en el vuelo de las 7,45, hagamos estas 9 cosas, de las cuales he hecho simplemente tres.

[Y se ha dejado sin hacer:]

- La manicura y la pedicura.
- Recoger un pack de algo: A veces, por si pierdes las notas, anotas cosas en clave, todos lo hemos hecho. Yo creo que su pack es un consolador. Vale, seré un infantil pero lo veo claro.
- Si no, ¿por qué iba a querer comerse una banana antes de despegar?
- ATM. Eso es un cajero. Sacar dinero. Sí, eso lo ha hecho, ahí he encontrado el recibo. Luego, en un ataque de la enfermedad conocida como Mementa, la chica, llamémosla Amanda, ha olvidado la nota tras guardar su pluma Parker.
- Pick up es: o recoger, o ligar con alguien, o aprender. Al lado hay un nombre: Gimmy Lee. Sólo conozco una persona que se ponga notas en las que diga “aprender” (y soy yo, me pongo “aprender inglés”…). La tía está rica, se hace la pedicura y la manicura, no necesita apuntarse ligar con Gimmy Lee. Simplemente, se apunta por segunda vez que ha de recoger el pack. Fácil, marca Gimmy Lee. J
- Además, Amanda no ha llamado a Joan.
- Y, por último, no ha comprado tampones. Bueno, ¡ya tiene un pack!

Por último, hago notar la cantidad de pentáculos que hay garabateados por toda la lista, unos tachados y otros no. Creo que aún anda preguntándose de qué leches iba todo eso del Código da Vinci.

En el fondo, es fácil rehacer el esqueleto mental de una persona partiendo de su lista de cosas. Mi retrato robot es el siguiente: actriz porno de Los Ángeles que ha venido a pasar unos días a Nueva york. Fue a ver el Código da Vinci con Gimmy y no entendió un pimiento. Rubia ella, se olvidó de llamar a su mejor amiga Joan. Era prioritario hacerse la manicura y la pedicura pero se pasó todo el finde jugando con su nuevo pack, ya que había visto el capítulo de Sexo en Nueva York en el que Samantha se compra su juguetito. No parece una lista de lista pero si alguien tiene un análisis mejor que me lo haga saber. Jeremy coincide plenamente conmigo.

Por cierto, es la hora de que yo también haga mi lista de lista de cosas. Como tengo varias listas, necesito una lista raíz. Así de complicada es mi vida. De auténtico tonto.

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