Wednesday, August 02, 2006

El poder y tal

WENDY SE ha largao. Justo el día que lo de Fidel y su colitis. Se ha fumao con nosotros el porro de la paz y ha emigrado por un mes, dejándonos a nosotros con el muerto. Me refiero al perro, que desde que Wendy se ha ido está más triste que La dama de las camelias. Qué panorama. Jeremy y yo despidiéndola a la puerta de casa con el perro aullando a la luna. El chófer dominicano. La noche cayendo sobre Brooklyn. Los grillos. Un crujir tras la basura: se pueden oír las ratas entre la nada. Absoluto silencio. El taxi azabache desaparece por Union Avenue, ya no se ve la mano de Wendy diciendo adiós… al perro. Jeremy y yo nos miramos. SHHHHH. ¡¡¡Fiesta!!!

Ahí, el dibujante underground de esta historieta nos pone a ambos una sonrisa de oreja a oreja. Somos el Joker recién clonado. Maldad… Los dos bromeamos. Jeremy: “Hey, ¿pateamos al perro?” Yo: “Vienen de camino unos colegas a la fiesta oficial de inauguración de la casa”. A los dos nos cae bien Mr. Big (perro) y sabemos que no haremos una fiesta (al menos por hoy) pero se respira diferente en el número 387 de la calle 4 Norte, Williamsburg, Brooklyn, Nueva York, la Tierra. Un nuevo orden mundial en medio del culo del mundo en la capital del planeta. Suena raro. Suena perfecto.

Tras el vacío de poder, Jeremy ha tomado el mando. Se ha sentado en el sillón de la jefa y, acariciando el cuello de Mr. Big, ha sentado las bases de lo que va a ser el mes de agosto. Al perro se le puede pegar a veces, qué hostias. No hay por qué limpiar cada puñetero vaso una vez has acabado tu cerveza. ¿La limpieza?, pregunto. No ensuciemos, obtengo por respuesta. Genial. El tío está encantao. Y yo, la verdad, encantao de ser un súbdito de la Nueva República de Williamsburg. Aclarado esto, nos hemos quitado los galones y hemos tenido nuestra primera conversación de verdad. Cómo se dice cubana en inglés, cómo traducir al español “to make a cyclope”, el tornado, etc, etc. Todo ese vocabulario que, en suma, te hace amar un idioma. Caca culo pedo pis, el principio de una amistad, los cuatro jinetes que acercan los pueblos de este mundo.

Para acabar, nos hemos fumado las últimas existencias de weed de Wendy, escondidas debajo de su lingerie. Vete a saber cómo, Jeremías sabía el escondrijo. La ecuación se va dibujando en cada bocanada de porro: cuanto más fumado, más sincero es mi nuevo jefe. Tras nuevas franquezas, esfumada ella, fumados nosotros, acabamos el día viendo un thriller ambientado en medio de una escuela, poblado de adolescentes, de madres, de tutores, de aprobados y suspensos. Y aún así, auténtico cine negro, muy recomendable: Brick. Jeremy me da las gracias por contarle lo del macguffin mientras recuerdo mi “exitazo” en radio el día que lo conté allí. La felicidad del nuevo orden mundial parece ligada al Camel de Jeremy. Al dealer, vaya. Ya es un día menos. Veintinueve sólo para que vuelva “Daiana”. Como en V, tal vez entonces desaparezcan las ratas. En Brooklyn, la resistencia.

NYC Confidencial: me cuentan que la vicepresidenta se ha casado cerca de Ávila y que la afortunada es María Escario. ¿Qué tendrán las presentadoras de TVE que tanto atraen al poder? Esperemos que algún príncipe europeo se fije en la infumable del Rondo y así Lourditas se case. De penalti. Si Sarah Ferguson se lleva al Rivero o al Guasch tampoco pasaría nada.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

No me entere yo que andamo difamando a MariTere, con ese estilo y fondo de armario que nos tiene. Vamo, un poquito de fuentes, no se vale Aquí hay Tomate (Ay ay ay ayyy...)

3:12 PM  

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